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Siempre llega ese momento

Llega cierto momento en el que te apetece estar todo el día tumbado en el sofá escuchando canciones tristes porque esa persona no te dice nada. Llega cierto momento, en cambio, en el que te apetece salir a comerte el mundo y no dejar que sea él el que te coma a ti. Llega cierto momento en el que te apetece comerte todos los dulces del mundo sólo para decir “mañana empiezo la dieta”. Llega cierto momento en el que te apetece cambiar tu personalidad, sólo por un día ponerte una máscara y ver si de verdad a la gente le importan las modas. Llega cierto momento en el que ya no basta con un “estoy bien”, en el que necesitas un abrazo que te diga “estoy contigo, nunca te voy a dejar sola”.


DISFRUTA

Salta más alto que nadie, baila bajo la lluvia, corre, sal a la calle y grita, disfruta de cualquier bobada, rebózate en la arena, come todo el chocolate del mundo, tirate a una piscina con ropa, cómprate esos zapatos que tanto te gustan, escucha tu canción favorita las veces que hagan falta, canta sin vergüenza, olvídate de los problemas, sé feliz, por cada lágrima pon un par de sonrisas, espanta a las palomas de un parque, ve a la playa y planta una sombrilla, sé diferente, vive tu vida, habla por teléfono 4 horas seguidas, pasa de lo que digan tus padres, sáltate las reglas, pon la música muy alta para que moleste al vecino, usa el perfume más caro, ponte guap@, DISFRUTA.



Con defectos y virtudes

Sé perfectamente que no tengo un cuerpo 10 y que no soy muy guapa. Sé que tengo días buenos y días malos y que no me gusta pagarla con los demás, aunque a veces lo hago. Puede que un día vaya super mona y otro día simplemente me veas en sudadera. Soy una chica de esas que cree en el amor, que me encantaría vivir una historia de esas de películas, aunque sepa perfectamente que no existen. Confío y desconfío con mucha facilidad y soy de las que toman demasiado en serio lo de “soñar es gratis” y de las que no le importa el “qué dirán”. Sé que no soy perfecta, pero que de 193487 defectos que tengo, tengo 193488 virtudes porque soy humana, ¿vale? No soy de las que lloran por todas las esquinas dando pena, intento ser fuerte y si lloro, me desahogo con mi almohada. He aprendido, que mentir está mal, pero que decir toda la verdad también puede afectar. Puede que sea un poco bipolar, un día me ves siendo la chica más borde y sosa del mundo y otro no puedes parar de reírte conmigo. Me gusta ver el lado bueno de las cosas, aunque a veces soy algo pesimista. Pero a pesar de todo, sé que acabarás pillándome el gusto y al final disfrutarás y todo; que seré tu atracción preferida del parque de atracciones.




No todo empieza como acaba.

Mientras vas creciendo, vas dejando de creer que los Reyes Magos, Papá Noel o el ratoncito Pérez, te vigilan para ver si eres bueno o malo; sabes que los monstruos en el armario, son todo mentira y que los malos acaban siendo mejor que los buenos. Aprendes que los príncipes azules no existen, que los guapos, o están pillados o son gays, y ante todo, son unos cabrones. Que en los conciertos te dejas los pies y la voz, que los besos a escondidas saben mejor, que un baño de agua fría puede sentar incluso mejor que uno de agua caliente y que el maquillaje suele hacer muchos milagros. Que hay personas que merece la pena tener al lado y personas que mejor tener a 1 kilómetro de distancia; que hay personas que ni te saludan después de infinitas noches hasta las tantas de la madrugada, hablando de tonterías y que tú también tienes a esa persona a la que odias agregada, sólo para cotillear su vida. Acabas aprendiendo que los tacones no duran toda la noche en los pies y que las medias se rompen con facilidad. Que decir “algún día” es decir “nunca” y que cuando se dice “es una larga historia” es que no queremos contarla. Que cuando una chica te dice “no te preocupes, estoy bien”, en verdad no lo esta, ¡ABRÁZALA IMBÉCIL!

Así soy yo...

Sí, soy yo, la que comete errores a diario y llora cuando lo necesita; a la que le encanta reír a diario y no pensar en los “qué dirán”; la que se hincha a chuches y luego dice “mañana empiezo la dieta”; la que da sin necesidad de recibir, pero siempre acaba recibiendo; la que se ilusiona con un simple “hola”, pero a  la que le afecta mucho que no lo vuelvas a hacer. No soy de lo más valiente, ni decidida, ni fuerte, pero me gusta luchar por mis metas, por mis sueños. Que me doy cuenta de lo que quiero cuando ya no lo tengo y mis paranoias cada día aumentan más y más. Que lo fácil me gusta hacerlo complicado, que me caigo 918234617238 veces con la misma piedra, pero que tengo claro que me levantaré otras 918234617239.

No pienso tirar la toalla

¿Por qué esperar lo que sabes que nunca te va a llegar? ¿Por qué no conformarte con aquellas cosas "no tan buenas" que te vienen a lo largo de tu vida? ¿Por qué no empezar a dejar de pensar en tus aspiraciones y ver más allá de todos los prototipos que te han hecho hacer? 
Porque NO, porque no me gusta tirar la toalla, ni pensar que estoy dejando atrás todo aquello por lo que, durante los 15 años de mi vida, he estado luchando. Porque si quiero algo, tengo que luchar por ello, romperme lo que haga falta, caer 293874 veces o incluso más, tengo que aprender de cada uno de mis errores e intentar no volver a cometerlos. Porque tirar la toalla es de débiles y yo no soy para nada débil... porque sí, de vez en cuando lloro, pero porque soy demasiado fuerte y siempre intento tener una sonrisa en mi cara y eso es imposible... 
Porque quiero conseguirlo, y estoy segura de que, tarde o temprano, lo voy a conseguir, porque el que la sigue la consigue, y yo ya llevo mucho siguiéndola.



Confórmate con poco, con lo necesario

Vivimos en una sociedad que solo sabe decir “quiero esto… quiero lo otro…” ¿Alguien se molesta en ver lo que tiene? ¿Alguien piensa que no por tener más eres mejor o más feliz? Confórmate con poco, con lo necesario

Si no te ríes dos veces con el mismo chiste, ¿por qué lloras dos veces por el mismo amor?

Nos vemos feas llorando y riendo, nos vemos tontas sonriéndole cada vez que lo ves, nos vemos pichonas cuando hacemos alguna tontería, nos vemos empollonas y frikis cada vez que hay que estudiar o cada fin de semana en el que no tienes nada que hacer, nos vemos tontas cuando nos reímos dos veces con el mismo chiste pero, ¿Por qué no nos vemos tontas llorando dos veces por el mismo tío? 

Si vas a mirar atrás que sea sólo para recordar cómo llegaste hasta donde estás

No te preocupes por el pasado y mira sólo por el presente que estás viviendo y el futuro que vas a vivir. El pasado, ya ha pasado y lo único que puede hacer es recordarte tus errores o recordarte lo mal que lo pasaste en algún momento. Sí, hay recuerdos que merecen la pena recordar, pero es que esos están grabados en la mente, esos no hace falta que vuelvas a ningún momento del pasado para recordarlos. Si en algún momento quieres mirar atrás, que sea solo para recordar cómo llegaste hasta donde estás ahora, que sea para ver lo mucho que has avanzado y lo mucho que te queda por vivir, nunca para ver lo mal que lo hiciste o recordar algo que no merezca la pena.


Para decir “hola” a la persona adecuada tienes que decirle “adiós” a la persona equivocada

Solemos encerrarnos en quién es bueno para nosotros cuando nos enamoramos, sin ver defectos o sin ver que lo único que está haciéndote es cada vez más daño. Solemos ver a la persona adecuada en la persona equivocada y no damos la oportunidad a aquellos que de verdad merecen la pena o a aquellos que ni siquiera han llegado a meterse en tu vida, pero para decir “hola” a la persona adecuada tienes que decirle “adiós” a al persona equivocada. 

Tratar de ser otra persona mientras muchos quisieran ser como tú

Muchas veces dejamos de ver cómo somos o qué hacemos porque nos queremos parecer a esa persona a la que idolatramos, a esa persona que, según tú, es perfecta y lo tiene todo, que en su vida no hay altibajos, que es todo como estar en una nube. De lo que no te das cuenta es de que alguien pensará lo mismo de ti, que serás un ejemplo a seguir para esa persona, que no tienes que cambiar en nada, porque hay alguien que te idolatra a ti, porque para él o ella, tú eres perfecto. No trates de ser otra persona, muchos quisieran ser como tú.



Cuando somos pequeños aprendemos a caer para aprender a caminar, pues cuando crecemos en la vida pasa igual, hay que errar para disfrutar

Llevamos chupete hasta que por fin nos crecen los dientes. Llevamos pañales hasta que aprendemos a usar el orinal. Balbuceamos cosas sin sentido hasta que nos enseñan nuestras primeras palabras. Apretamos la mano de quien nos la da hasta que nos sentimos lo suficiente mayores para poder estar solos. Nos caemos una y otra vez hasta que aprendemos a caminar… Ahora, siendo “mayores” hacemos cosas parecidas: necesitas el móvil u ordenador para estar tranquilo, te inventas palabras cuando estas con amigos, necesitas su presencia para estar feliz y no sentirte sola, tropiezas y te caes con la misma piedra mil veces hasta que aprendes a no cometer los mismos errores…
Te crees que eres mayor, que no volverás a cometer los mismos errores del pasado… Siento decirte, que eso no es verdad.




Una dama no es aquella que tiene más hombres a sus pies, sino la que tiene uno solo a su altura

Hoy en día, todos nos guiamos por las modas, nos comportamos según los 4 tontos de turno se comporten. Si vistes diferente, eres “rarito” o “hortera”; si no te maquillas, no eres “guay”; si estudias mucho o sacas buenas notas, eres un empollón; si no sales de tu casa, eres un friki sin amigos que no sale ni a  donde caga Ramón; si no tienes a 239847 tíos a tus pies, no puedes ser popular… Pero bueno, te diré una cosa: una dama no es aquella que tiene más hombres a sus pies, sino la que tiene uno solo a su altura. 

Seguir sueños antes que órdenes

Me contaron una vez que hay personas que mienten tanto que acaban creyendo en sus propias mentiras. Entonces pensé que si sonreía tantas veces al día, acabaría creyendo en mi propia felicidad. Me contaron una vez que existían los caballeros y el amor verdadero. Entonces pensé que si lo buscaba, acabaría creyendo en el amor. Me contaron una vez que hay que hacer caso a la cabeza y no al corazón, pero yo prefiero seguir mis sueños antes que órdenes, prefiero seguir a mis sentimientos antes que a mis pensamientos.


Arriesga y ganarás

Que si tú dices blanco, yo digo negro. Si tú vas, yo vengo. Que mientras tú te caes, yo me levanto. Que hay que sonreír cuando el corazón llora porque es de héroes y llorar es demasiado fácil. Demuestra que detrás de esas 1000 razones para llorar, tienes 1001 para sonreír. Que si quieres, puedes y si la sigues, la consigues. Que no todo lo que tiene un principio feliz, tiene un final triste, pero los finales de película no existen. Que eres fuerte cuando te levantas de una caída. Que si no arriesgas, no ganas y que lo pequeño se hace grande día a día.


Querido cupido

Estoy esperando mi turno, pero veo que no llega nunca. ¿Estas de vacaciones o simplemente no quieres saber nada de mí?
Quiero una historia de amor de esas que pasan en las películas. Sé que no existen y que “son todo películas”, pero podrías hacer una excepción conmigo y hacer que algo de eso pasara. Que encontrara al príncipe que he estado esperando toda mi vida, que me quiera como nunca nadie me ha querido, que 5 minutos sin mí se le hagan una eternidad, que no se avergüence de mí cuando esté con sus amigos, que me de la mano en público y le diga a todos “esta es mi chica”…
Pero claro, todo eso son películas y sueños, así que sólo te pido que me traigas un príncipe  adecuado para mí, que me quiera, que haga que quiera estar siempre con él y, sobretodo, que no juegue conmigo.
Pd: no tardes mucho, por favor.
Fdo: Maria

¿Qué son las palabras si realmente no las sientes cuando las dices?

¿Qué son las palabras si realmente no las sientes cuando las dices? La RAE dice que son “el empeño que hace alguien de su fe y probidad en testimonio de lo que afirma”. Yo pienso que es lo que la gente dice para quedar bien, para que nadie note cómo es esa persona realmente, para agradar… “Te quiero” sinceros, pocos hay; las palabras bonitas, sólo se escuchan a la cara, después tienes las feas para las espaldas; las palabras cultas, sólo se usan para quedar bien, la mayoría, ni las entiende; los sentimientos, se quedan en nuestro interior; las alegrías, las muestran nuestras sonrisas… Pero los sentimientos verdaderos, ¿quién los dice a la cara? 


No encontramos la felicidad con alguien perfecto, la encontramos cuando aprendemos a ver la perfección en alguien que no es perfecto.

Mírate al espejo o en el reflejo de alguna ventana. Mira lo guap@ que eres, esos ojos que tienes que, sean del color que sean, son preciosos; mira esos labios, que han besado o besarán a una persona que te querrá tal y como eres, porque tus imperfecciones te hacen perfecto, porque tendrías que aprovechar más tus cualidades y dejar de quejarte tanto de tus defectos, porque tendrías que ver que “for him you´re perfect”, que las personas no encontramos la felicidad con alguien perfecto, la encontramos cuando aprendemos a ver la perfección en alguien que no es perfecto.



Así es la vida real

Seguro que estas en la habitación de tu casa escuchando música y pensando en ese chico que te sonrío aquella vez. Seguro que deseas que alguno de esos cuentos que te leían de pequeña, se haga realidad. Seguro que alguna vez en tu vida te han roto el corazón, ahora te acuerdas de ello y maldices que algún día te fijaras en ese que, durante un tiempo, fue tu príncipe, tu chico de ensueño. Seguro que mirabas una y otra vez si estaba conectado, si se dignaba a hablarte, pero no lo hacía. Seguro que piensas una y otra vez que no volverás a cometer otra vez el mismo error de enamorarte sin conocer a la persona, pero lo siento, volverás a tropezar con la misma piedra varias veces, así es el amor, así es la vida real, no es un cuento ni tiene fábulas, no hay príncipes azules ni finales perfectos.


Somos capaces de hacer cualquier cosa con tal de no hacer un pequeño esfuerzo.

Siempre que queremos algo, esperamos a que venga a nosotros como por arte de magia. Esperamos que un milagro ocurra y todos nuestros objetivos sean alcanzados. Somos capaces de dejar de hacer cualquier cosa con tal de no hacer un pequeño esfuerzo. Por no hacer nada, ni siquiera pensamos que todos los esfuerzos tienen su recompensa y que cualquier cosa que hagamos tiene una consecuencia, que no sea inmediata no implica que no la vaya a haber. Así que, coge tus ganas y tu objetivo, planea cómo conseguirlo y consíguelo.