Seguidores

FELIZ 2013

Un año da para mucho. Aprendemos lecciones que antes no habían aparecido; conocemos personas que no quieres que salgan nunca de tu vida, aunque también de esas que solo desearías no haber conocido nunca o tal vez haber conocido en otro momento; podemos cumplir sueños o posponerlos para el próximo año, o simplemente, hacer lo peor que se te podría pasar por la cabeza, y tirar la toalla e ir en busca de otro sueño...
En un año he repetido errores y logrado muchas más cosas. Me he liado con algún que otro y he visto cómo me he equivocado; he dado calabazas a los que tal vez menos se lo merecían, pero ante todo, he ido en busca de mi media naranja. He viajado, he salido de fiesta, me he maquillado para ir preciosa por las calles de Alicante o para salir y que el mundo no me coma, sino para comérmelo yo a él.
He hecho muchas cosas este año, que no pondré aquí para no cansar, pero lo mejor que me ha pasado, ha sido ver quién son las personas que están y que han entrado en mi vida, que son maravillosas y no sé qué haría si no estuvieran a mi lado, porque son los mejor que hay sobre tierra y tengo la suerte de que me hayan escogido a mi entre un millón.
Gracias por todo y FELIZ 2013.

No te levantes sin un motivo ni te acuestes sin un sueño

La vida me ha enseñado que no hay que vivir por nadie, porque nadie vive por ti. Que no hay que levantarse sin un motivo, ni dormirse sin un sueño. Que ningún día se parece a otro y que tu eres tan único, que nadie se parece a ti. Que cuando sigues algo, no siempre lo consigues, pero es más posible que si tiras la toalla. Que sí, tropezarás con la misma piedra muchas veces y siempre verás que todo por lo que luchas no llega. Pero también he aprendido que sólo hay una persona que puede hacerme feliz, hacer que se me vayan todos los problemas y que vengan en tan solo un segundo, sacarme sonrisas entre lágrima y lágrima. Esa soy yo. Si hay alguien que quiera entrar a mejorar mi vida, que entre; y si hay alguien que quiera salir, ya sabe dónde está la puerta. He perdido a mucha gente importante, pero también he encontrado a la mejor que hay sobre este mundo, así que sólo tengo que decir “si quieres salir, sal, pero no te quedes en la puerta e incordies a aquellos que quieren hacerme feliz”

El tiempo es oro, no lo desperdicies.


No entiendo porque todo tiene que cambiar tanto. ¿Por qué los chupetes los cambian por cigarros? ¿Por qué las guerras ya no tienen el mismo significado? ¿Por qué ya no es todo un cuento de princesas? ¿Por qué tu mayor negocio ya no es intercambiar cromos? ¿Por qué ya no tenemos el concepto de volar como el columpiarse lo más rápido y alto posible? ¿Por qué la palabra “protección” ya no es ponerse un casco para montar en bici? ¿Por qué ya no nos podemos proteger con unos simples ruedines o llamando a nuestros padres? ¿Por qué ya no son los piojos lo peor que puedes recibir ni las raspaduras de las rodillas lo más doloroso que te puede pasar? Simplemente, porque nos precipitamos queriendo crecer, y no nos dimos cuenta de que eso era lo mejor que nos podía pasar. 

1000 sonrisas valen más que cualquier lágrima

Que llegue el momento esperado cuando menos te lo esperas, siempre saca sonrisas. Porque algún día llegará el momento en el que todos los sueños e ilusiones, se harán realidad. Puede que todos los miedos que tenías, desaparezcan. Que todas las personas a las que odias, de repente se esfumen. Que todas las cosas que tuviste miedo de intentar, las intentarás y las conseguirás. Que todo empezará a salirte bien por una vez en tu vida. Que él se fijará en ti. Llega un momento en el que te das cuenta de que tienes más ayeres que mañanas… y es muy duro darse cuenta de eso… pero, ¿sabes qué? Es mejor disfrutar día a día de todas las sonrisas que te sacan esos logros a darte cuenta de que siempre acaban esfumándose y deprimirte por ello. 

A veces los problemas no son los que pensamos.


Que el problema no es que sea insensible, sino que ya he sentido demasiado. Que no es que quiera conseguirte, sino que quiero que me consigas. Que no es que me guste perder, sino que no hago otra cosa por más que lo intente. Que no es que no tengo orgullo, sino que me gusta que el primer paso lo des tú. Que no es que piense que soy perfecta, sino que simplemente pienso que soy única y especial. Que no es que me guste seguir modas, sino que coinciden con mis verdaderos gustos. Que no es que siempre sea feliz, sino que he aprendido a sacar una sonrisa incluso en los peores momentos. 


Los sueños puede que no se hagan realidad, pero los miedos siempre se cumpliran.


Que las despedidas a nadie le gustan. Decir un “adiós” para siempre, siempre nos hace llorar. Conocer personas increíbles que tal vez nunca más vuelvas a ver. Que sé que quien la sigue, la consigue, pero que no todo en esta vida es posible. Que tal vez todos tus sueños se hagan realidad, pero esas cosas no suelen pasar, suele pasar justo todo lo contrario a lo que de verdad quieres, todo aquello a lo que siempre tuviste miedo de que pasara, todo aquello que deseaste a tu mayor enemigo. 

Las cosas buenas no deberían cambiar nunca

¿Qué mejor que algo sencillo y único? Caminar sobre la arena por la orilla de la playa; reír a carcajada limpia hasta que se te salten las lágrimas y te duela la cara; estar solo en casa y ponerse la música bien alta y bailar y cantar como si no hubiera mañana; ponerse una de esas camisetas anchas, unas calcetas, quitarse el sujetador y hacerse un moño; enamorarse de esa persona que ves una sola vez por la calle; tumbarse a escuchar el sonido de la lluvia; besarse mientras las olas chocan contra nosotros; despertarse y ver que te quedan unas cuantas horas más de sueño; tocar el pelo de alguien o dormirse mientras te lo tocan a ti; ver un “hola” de esa persona; comprar ese regalo que sabes que le va a encantar; poner la decoración de Navidad mientras escuchas villancicos…
¿Hay algo mejor que esas cosas únicas que siempre vas a tener ahí? 

Todo lo bueno que se va deja lugar para que algo mejor entre

Todo lo bueno se acaba, queramos o no. Los días felices se convierten en rutina; los amores no son para siempre; las amistades van desapareciendo con el paso de los años, hasta que te das cuenta que los amigos los cuentas con los dedos de una mano y aún sobran algunos; los sueños se acaban cuando despiertas; poco a poco te vas haciendo mayor y dejas de lado eso de qu tu mayor preocupación sea a qué juego jugar hoy…
Que sí, que todo lo bueno acaba, pero si no sacas una sonrisa todos los días y miras la parte positiva de las cosas, no te darás cuenta de que todo lo bueno que se va deja lugar para que algo mejor entre. 


It´s time to be a big girl and big girls don´t cry

Llegó el día en el que quiero ser una chica fuerte y las chicas fuertes no lloran. Que quiero salir a la calle con la cabeza bien alta y no mirar atrás. Adiós a las modas y a las ganas de ir detrás de ti, que si me quieres, ya vendrás algún día y si no, pues encantada. Hola a la sonrisa constante y a las ganas de comerme el mundo. Que si quieres hundirme me parece que va a ser imposible y si lo quieres hacer, adelante, por lo menos veré que quieres perder tu tiempo conmigo. 


Las cosas buenas no deberian cambiar nunca

Nos molesta no tener millones para una mansión, un cochazo, miles de fiestones de lujo… pero no os dais cuenta de que las cosas realmente bonitas son gratis. Ríe, ama, llora de alegría, salta, haz locuras, sonríele a la vida, haz amigos y olvídate de los enemigos, se feliz, canta, baila, ponte cómodo y contempla como tienes la mejor vida que podrías tener y, si no la tienes, ponte de pie y empieza a hacer lo que esté en tu mano para que así sea.

Me da igual si follas o fallas

De eso que me da igual si follas o fallas. Si quieres estar conmigo bien o mal. Si soy única y especial para ti o simplemente una más de todas con las que hablas. Si te da igual que esté mal o te mueres por darme un abrazo cada vez que me ves llorar. Si te apetece hablarme pero el orgullo te lo impide o si piensas que soy una pesada si lo hago yo. Si darías algo por repetir algún momento juntos o quieres olvidarlos todos porque no fueron importantes. De eso que me da igual lo que hagas, pero me importa lo que pienses. 

¿Por qué llamar pequeña a la persona más grande que conoces?

Yo no soy de las típicas que buscan un príncipe que les ponga mensajes de “Buenos días, princesa” sino alguien que me ponga “Buenos días dormilona, ya empezaba a echarte de menos”. Tampoco busco al típico príncipe perfecto, sino un imbécil que me guste y me saque sonrisas las 24 horas del día; que me quiera tal y como soy y no quiera cambiar nada de mi. Alguien que me haga estar celosa por nada y que me llame pequeña, aunque para él sea alguien muy grande. 

Que hay días tontos y tontos todos los días

Soy de esas que tienen días tontos y que ve a tontos todos los días. De esas que se ilusionan con un “hola” y no tiene el orgullo de dejar de hablar para esperar a que él lo haga. De esas que siempre quieren algo más y no se conforman con nada. De esas que tienen un armario lleno de “no sé que ponerme” y “mi ropa es de hace 1000” aunque sea de la semana pasada. De esas que ama ir de fiesta y conocer a mucha gente y hacer muchas locuras. De esas que no somos “cualquiera”, de esas que vale la pena conocer, sólo para conocer a alguien diferente al resto pero a la vez igual que todos. A alguien que te saca una sonrisa verdadera y que no permitirá que una lágrima de tristeza caiga por tu mejilla.

  
El que la sigue la consigue? No creo… ¿Quién te quiere te hará llorar? Pues prefiero que no me quieran ¿Quién todo quiere todo lo pierde? Depende de lo que se busque ¿Más vale malo conocido que bueno por conocer? Yo prefiero conocer buenos amigos a tener enemigos conocidos; porque amigo reconciliado, enemigo doblado; porque no sabes quien puede cambiar tu vida a mejor y quien puede meter la pata hasta el fondo y joder todo tu presente. 

El que algo quiere, algo le cuesta.

No todo lo que se dice es verdad. Que aunque algunos digan blanco cuando dices negro, es solo para llevarte la contraria. Que muchos dicen que no se vuelve a tropezar con la misma piedra y yo llevo tropezando con las mismas toda mi vida. Que los “para siempre” siempre se acaban. Que no todo el que te dice “te quiero” lo siente de verdad. Que las ensaladas también engordan. Que un dulce de vez en cuando no te va a convertir en obesa. Que el que arriesga, no siempre gana. Que no todo el que sonríe es feliz, pero sí que es fuerte. Que la perfección existe, pero tienes que aprender a verla aun viendo defectos. Que los imposibles no existen, en todo caso son improbabilidades, pero el que algo quiere, algo le cuesta, ¿no? 

Princesa, levanta la cabeza que se te cae la corona

Buenos días princesa. Hoy va a ser el mejor día de tu vida. Tal vez no tengas un príncipe azul a tu lado y puede que tampoco vivas en un castillo de princesa. Pero, ¿te digo una cosa? Tienes que disfrutar el día a día, porque vida solo hay una; porque nunca sabes quien se puede enamorar de tu sonrisa; porque tu príncipe azul te está esperando en algún castillo; porque si te caes, te levantas y sigues tu camino con la cabeza bien alta porque, princesa, se te puede caer la corona; porque si tú no crees en ti misma, ¿quién crees que lo va a hacer?

Buenos días princesa, te quiero


¿No te ha pasado nunca eso de querer salir corriendo sin ninguna dirección? ¿Salir del sitio en el que estás? ¿Desaparecer por un tiempo y darle vueltas y vueltas al coco sólo para ver que tu vida es perfecta, que no necesitas a ningún tío perfecto que esté a tu lado, sino que necesitas a ese gilipollas que te saca una sonrisa todas las mañanas diciéndote “buenos días princesa, te quiero”


Va a ser mi sonrisa la que cambie el mundo

Tengo claro que ni mi sonrisa es la más bonita, ni soy la chica que todos los tíos quieren, ni tengo el mejor cuerpo, ni la mejor personalidad… Lo que tengo claro es que no voy a dejar que mis 10000 defectos hagan que mis 10001 virtudes no se vean. No voy a dejar que las personas me hundan con sus insultos o miradas. No voy a dejar que me sienta inferior a alguien. No voy a dejar que por no seguir las modas me sienta una mierda. No voy a dejar que mi orgullo haga que nuestra relación se acabe. No voy a dejar de ser quien soy. No voy a dejar que el mundo cambie mi sonrisa, va a ser mi sonrisa la que cambie el mundo.


Siempre llega ese momento

Llega cierto momento en el que te apetece estar todo el día tumbado en el sofá escuchando canciones tristes porque esa persona no te dice nada. Llega cierto momento, en cambio, en el que te apetece salir a comerte el mundo y no dejar que sea él el que te coma a ti. Llega cierto momento en el que te apetece comerte todos los dulces del mundo sólo para decir “mañana empiezo la dieta”. Llega cierto momento en el que te apetece cambiar tu personalidad, sólo por un día ponerte una máscara y ver si de verdad a la gente le importan las modas. Llega cierto momento en el que ya no basta con un “estoy bien”, en el que necesitas un abrazo que te diga “estoy contigo, nunca te voy a dejar sola”.


DISFRUTA

Salta más alto que nadie, baila bajo la lluvia, corre, sal a la calle y grita, disfruta de cualquier bobada, rebózate en la arena, come todo el chocolate del mundo, tirate a una piscina con ropa, cómprate esos zapatos que tanto te gustan, escucha tu canción favorita las veces que hagan falta, canta sin vergüenza, olvídate de los problemas, sé feliz, por cada lágrima pon un par de sonrisas, espanta a las palomas de un parque, ve a la playa y planta una sombrilla, sé diferente, vive tu vida, habla por teléfono 4 horas seguidas, pasa de lo que digan tus padres, sáltate las reglas, pon la música muy alta para que moleste al vecino, usa el perfume más caro, ponte guap@, DISFRUTA.



Con defectos y virtudes

Sé perfectamente que no tengo un cuerpo 10 y que no soy muy guapa. Sé que tengo días buenos y días malos y que no me gusta pagarla con los demás, aunque a veces lo hago. Puede que un día vaya super mona y otro día simplemente me veas en sudadera. Soy una chica de esas que cree en el amor, que me encantaría vivir una historia de esas de películas, aunque sepa perfectamente que no existen. Confío y desconfío con mucha facilidad y soy de las que toman demasiado en serio lo de “soñar es gratis” y de las que no le importa el “qué dirán”. Sé que no soy perfecta, pero que de 193487 defectos que tengo, tengo 193488 virtudes porque soy humana, ¿vale? No soy de las que lloran por todas las esquinas dando pena, intento ser fuerte y si lloro, me desahogo con mi almohada. He aprendido, que mentir está mal, pero que decir toda la verdad también puede afectar. Puede que sea un poco bipolar, un día me ves siendo la chica más borde y sosa del mundo y otro no puedes parar de reírte conmigo. Me gusta ver el lado bueno de las cosas, aunque a veces soy algo pesimista. Pero a pesar de todo, sé que acabarás pillándome el gusto y al final disfrutarás y todo; que seré tu atracción preferida del parque de atracciones.




No todo empieza como acaba.

Mientras vas creciendo, vas dejando de creer que los Reyes Magos, Papá Noel o el ratoncito Pérez, te vigilan para ver si eres bueno o malo; sabes que los monstruos en el armario, son todo mentira y que los malos acaban siendo mejor que los buenos. Aprendes que los príncipes azules no existen, que los guapos, o están pillados o son gays, y ante todo, son unos cabrones. Que en los conciertos te dejas los pies y la voz, que los besos a escondidas saben mejor, que un baño de agua fría puede sentar incluso mejor que uno de agua caliente y que el maquillaje suele hacer muchos milagros. Que hay personas que merece la pena tener al lado y personas que mejor tener a 1 kilómetro de distancia; que hay personas que ni te saludan después de infinitas noches hasta las tantas de la madrugada, hablando de tonterías y que tú también tienes a esa persona a la que odias agregada, sólo para cotillear su vida. Acabas aprendiendo que los tacones no duran toda la noche en los pies y que las medias se rompen con facilidad. Que decir “algún día” es decir “nunca” y que cuando se dice “es una larga historia” es que no queremos contarla. Que cuando una chica te dice “no te preocupes, estoy bien”, en verdad no lo esta, ¡ABRÁZALA IMBÉCIL!

Así soy yo...

Sí, soy yo, la que comete errores a diario y llora cuando lo necesita; a la que le encanta reír a diario y no pensar en los “qué dirán”; la que se hincha a chuches y luego dice “mañana empiezo la dieta”; la que da sin necesidad de recibir, pero siempre acaba recibiendo; la que se ilusiona con un simple “hola”, pero a  la que le afecta mucho que no lo vuelvas a hacer. No soy de lo más valiente, ni decidida, ni fuerte, pero me gusta luchar por mis metas, por mis sueños. Que me doy cuenta de lo que quiero cuando ya no lo tengo y mis paranoias cada día aumentan más y más. Que lo fácil me gusta hacerlo complicado, que me caigo 918234617238 veces con la misma piedra, pero que tengo claro que me levantaré otras 918234617239.

No pienso tirar la toalla

¿Por qué esperar lo que sabes que nunca te va a llegar? ¿Por qué no conformarte con aquellas cosas "no tan buenas" que te vienen a lo largo de tu vida? ¿Por qué no empezar a dejar de pensar en tus aspiraciones y ver más allá de todos los prototipos que te han hecho hacer? 
Porque NO, porque no me gusta tirar la toalla, ni pensar que estoy dejando atrás todo aquello por lo que, durante los 15 años de mi vida, he estado luchando. Porque si quiero algo, tengo que luchar por ello, romperme lo que haga falta, caer 293874 veces o incluso más, tengo que aprender de cada uno de mis errores e intentar no volver a cometerlos. Porque tirar la toalla es de débiles y yo no soy para nada débil... porque sí, de vez en cuando lloro, pero porque soy demasiado fuerte y siempre intento tener una sonrisa en mi cara y eso es imposible... 
Porque quiero conseguirlo, y estoy segura de que, tarde o temprano, lo voy a conseguir, porque el que la sigue la consigue, y yo ya llevo mucho siguiéndola.



Confórmate con poco, con lo necesario

Vivimos en una sociedad que solo sabe decir “quiero esto… quiero lo otro…” ¿Alguien se molesta en ver lo que tiene? ¿Alguien piensa que no por tener más eres mejor o más feliz? Confórmate con poco, con lo necesario

Si no te ríes dos veces con el mismo chiste, ¿por qué lloras dos veces por el mismo amor?

Nos vemos feas llorando y riendo, nos vemos tontas sonriéndole cada vez que lo ves, nos vemos pichonas cuando hacemos alguna tontería, nos vemos empollonas y frikis cada vez que hay que estudiar o cada fin de semana en el que no tienes nada que hacer, nos vemos tontas cuando nos reímos dos veces con el mismo chiste pero, ¿Por qué no nos vemos tontas llorando dos veces por el mismo tío? 

Si vas a mirar atrás que sea sólo para recordar cómo llegaste hasta donde estás

No te preocupes por el pasado y mira sólo por el presente que estás viviendo y el futuro que vas a vivir. El pasado, ya ha pasado y lo único que puede hacer es recordarte tus errores o recordarte lo mal que lo pasaste en algún momento. Sí, hay recuerdos que merecen la pena recordar, pero es que esos están grabados en la mente, esos no hace falta que vuelvas a ningún momento del pasado para recordarlos. Si en algún momento quieres mirar atrás, que sea solo para recordar cómo llegaste hasta donde estás ahora, que sea para ver lo mucho que has avanzado y lo mucho que te queda por vivir, nunca para ver lo mal que lo hiciste o recordar algo que no merezca la pena.


Para decir “hola” a la persona adecuada tienes que decirle “adiós” a la persona equivocada

Solemos encerrarnos en quién es bueno para nosotros cuando nos enamoramos, sin ver defectos o sin ver que lo único que está haciéndote es cada vez más daño. Solemos ver a la persona adecuada en la persona equivocada y no damos la oportunidad a aquellos que de verdad merecen la pena o a aquellos que ni siquiera han llegado a meterse en tu vida, pero para decir “hola” a la persona adecuada tienes que decirle “adiós” a al persona equivocada. 

Tratar de ser otra persona mientras muchos quisieran ser como tú

Muchas veces dejamos de ver cómo somos o qué hacemos porque nos queremos parecer a esa persona a la que idolatramos, a esa persona que, según tú, es perfecta y lo tiene todo, que en su vida no hay altibajos, que es todo como estar en una nube. De lo que no te das cuenta es de que alguien pensará lo mismo de ti, que serás un ejemplo a seguir para esa persona, que no tienes que cambiar en nada, porque hay alguien que te idolatra a ti, porque para él o ella, tú eres perfecto. No trates de ser otra persona, muchos quisieran ser como tú.



Cuando somos pequeños aprendemos a caer para aprender a caminar, pues cuando crecemos en la vida pasa igual, hay que errar para disfrutar

Llevamos chupete hasta que por fin nos crecen los dientes. Llevamos pañales hasta que aprendemos a usar el orinal. Balbuceamos cosas sin sentido hasta que nos enseñan nuestras primeras palabras. Apretamos la mano de quien nos la da hasta que nos sentimos lo suficiente mayores para poder estar solos. Nos caemos una y otra vez hasta que aprendemos a caminar… Ahora, siendo “mayores” hacemos cosas parecidas: necesitas el móvil u ordenador para estar tranquilo, te inventas palabras cuando estas con amigos, necesitas su presencia para estar feliz y no sentirte sola, tropiezas y te caes con la misma piedra mil veces hasta que aprendes a no cometer los mismos errores…
Te crees que eres mayor, que no volverás a cometer los mismos errores del pasado… Siento decirte, que eso no es verdad.




Una dama no es aquella que tiene más hombres a sus pies, sino la que tiene uno solo a su altura

Hoy en día, todos nos guiamos por las modas, nos comportamos según los 4 tontos de turno se comporten. Si vistes diferente, eres “rarito” o “hortera”; si no te maquillas, no eres “guay”; si estudias mucho o sacas buenas notas, eres un empollón; si no sales de tu casa, eres un friki sin amigos que no sale ni a  donde caga Ramón; si no tienes a 239847 tíos a tus pies, no puedes ser popular… Pero bueno, te diré una cosa: una dama no es aquella que tiene más hombres a sus pies, sino la que tiene uno solo a su altura. 

Seguir sueños antes que órdenes

Me contaron una vez que hay personas que mienten tanto que acaban creyendo en sus propias mentiras. Entonces pensé que si sonreía tantas veces al día, acabaría creyendo en mi propia felicidad. Me contaron una vez que existían los caballeros y el amor verdadero. Entonces pensé que si lo buscaba, acabaría creyendo en el amor. Me contaron una vez que hay que hacer caso a la cabeza y no al corazón, pero yo prefiero seguir mis sueños antes que órdenes, prefiero seguir a mis sentimientos antes que a mis pensamientos.


Arriesga y ganarás

Que si tú dices blanco, yo digo negro. Si tú vas, yo vengo. Que mientras tú te caes, yo me levanto. Que hay que sonreír cuando el corazón llora porque es de héroes y llorar es demasiado fácil. Demuestra que detrás de esas 1000 razones para llorar, tienes 1001 para sonreír. Que si quieres, puedes y si la sigues, la consigues. Que no todo lo que tiene un principio feliz, tiene un final triste, pero los finales de película no existen. Que eres fuerte cuando te levantas de una caída. Que si no arriesgas, no ganas y que lo pequeño se hace grande día a día.


Querido cupido

Estoy esperando mi turno, pero veo que no llega nunca. ¿Estas de vacaciones o simplemente no quieres saber nada de mí?
Quiero una historia de amor de esas que pasan en las películas. Sé que no existen y que “son todo películas”, pero podrías hacer una excepción conmigo y hacer que algo de eso pasara. Que encontrara al príncipe que he estado esperando toda mi vida, que me quiera como nunca nadie me ha querido, que 5 minutos sin mí se le hagan una eternidad, que no se avergüence de mí cuando esté con sus amigos, que me de la mano en público y le diga a todos “esta es mi chica”…
Pero claro, todo eso son películas y sueños, así que sólo te pido que me traigas un príncipe  adecuado para mí, que me quiera, que haga que quiera estar siempre con él y, sobretodo, que no juegue conmigo.
Pd: no tardes mucho, por favor.
Fdo: Maria

¿Qué son las palabras si realmente no las sientes cuando las dices?

¿Qué son las palabras si realmente no las sientes cuando las dices? La RAE dice que son “el empeño que hace alguien de su fe y probidad en testimonio de lo que afirma”. Yo pienso que es lo que la gente dice para quedar bien, para que nadie note cómo es esa persona realmente, para agradar… “Te quiero” sinceros, pocos hay; las palabras bonitas, sólo se escuchan a la cara, después tienes las feas para las espaldas; las palabras cultas, sólo se usan para quedar bien, la mayoría, ni las entiende; los sentimientos, se quedan en nuestro interior; las alegrías, las muestran nuestras sonrisas… Pero los sentimientos verdaderos, ¿quién los dice a la cara? 


No encontramos la felicidad con alguien perfecto, la encontramos cuando aprendemos a ver la perfección en alguien que no es perfecto.

Mírate al espejo o en el reflejo de alguna ventana. Mira lo guap@ que eres, esos ojos que tienes que, sean del color que sean, son preciosos; mira esos labios, que han besado o besarán a una persona que te querrá tal y como eres, porque tus imperfecciones te hacen perfecto, porque tendrías que aprovechar más tus cualidades y dejar de quejarte tanto de tus defectos, porque tendrías que ver que “for him you´re perfect”, que las personas no encontramos la felicidad con alguien perfecto, la encontramos cuando aprendemos a ver la perfección en alguien que no es perfecto.



Así es la vida real

Seguro que estas en la habitación de tu casa escuchando música y pensando en ese chico que te sonrío aquella vez. Seguro que deseas que alguno de esos cuentos que te leían de pequeña, se haga realidad. Seguro que alguna vez en tu vida te han roto el corazón, ahora te acuerdas de ello y maldices que algún día te fijaras en ese que, durante un tiempo, fue tu príncipe, tu chico de ensueño. Seguro que mirabas una y otra vez si estaba conectado, si se dignaba a hablarte, pero no lo hacía. Seguro que piensas una y otra vez que no volverás a cometer otra vez el mismo error de enamorarte sin conocer a la persona, pero lo siento, volverás a tropezar con la misma piedra varias veces, así es el amor, así es la vida real, no es un cuento ni tiene fábulas, no hay príncipes azules ni finales perfectos.


Somos capaces de hacer cualquier cosa con tal de no hacer un pequeño esfuerzo.

Siempre que queremos algo, esperamos a que venga a nosotros como por arte de magia. Esperamos que un milagro ocurra y todos nuestros objetivos sean alcanzados. Somos capaces de dejar de hacer cualquier cosa con tal de no hacer un pequeño esfuerzo. Por no hacer nada, ni siquiera pensamos que todos los esfuerzos tienen su recompensa y que cualquier cosa que hagamos tiene una consecuencia, que no sea inmediata no implica que no la vaya a haber. Así que, coge tus ganas y tu objetivo, planea cómo conseguirlo y consíguelo. 



La tristeza es la única emoción que te muestra lo que realmente te importa.

Existen cientos, miles de emociones. Felicidad, emoción, miedo, euforia, pánico, locura, diversión… Todas ellas indican estados de ánimo, cómo te sientes, pero la única emoción que te muestra lo que realmente te importa es la tristeza. Ésta hace que extrañes lo que es más importante para ti, que llores por alguien que puede que no se lo merezca, que sólo quieras estar metido en tu habitación por algo de lo que ni si quiera recuerdes… Ésta es una de las emociones más importantes, porque es de las únicas que te dice realmente quién eres y qué es lo que de verdad te importa.


No intentes ocultar los problemas, de esa manera no desaparecerán

¿Tienes problemas? ¿Piensas que todo se te echa encima y la única manera que tienes para olvidar todo es ocultando los problemas? Intenta solucionarlos, intenta de la manera que sea que todo eso se vaya, pero no olvidándote de ellos, eso es muy fácil y de esa manera no desaparecen. Afróntalo todo y mira como, gracias a tus esfuerzos, todo se esfuma, todo vuelve como antes, pero ahora tendrás una lección más aprendida que te hará tomar algunas decisiones más acertadas. No te digo que no vuelvas a tropezar con la misma piedra una y otra vez, porque yo no sé cómo lo hago que siempre vuelvo al mismo camino con la misma piedra, pero te digo que la próxima vez serás más inteligente y sabrás que decisión tienes que tomar aunque no la tomes.


Si no te conoces a ti mismo, no pretendas conocer a las personas que te rodean

Te propongo una prueba, puede incluso que sea un juego. Es simple, aunque puede que a la vez muy complejo. Tienes que mirar dentro de ti. Mirar qué es lo que te gusta o lo que no; tienes que ver lo que te hace feliz o, por el contrario, te hace triste; tienes que ver cuales son tus virtudes, aunque también tus defectos e intentar corregirlos; tienes que hacer lo que te apetezca, no mires lo que los demás piensen de ti aunque sea por un día, mira lo que TÚ piensas de ti, conócete, porque si no te conoces a ti mismo, no pretendas conocer a las personas que te rodean.

No escondas quien eres para ser aceptado

Tiene que ser difícil eso de ponerse una máscara, una nueva identidad, y disimular cada placer, cada momento en el que tengas ganas de hacer una locura a tu manera, las ganas de reírte de una tontería que te callas por no hacer el ridículo, el no correr o saltar por “¿Qué dirán los demás?”… Sólo te digo una cosa: “no escondas quien eres para ser aceptado”. Se tú mismo en todo momento y nunca pongas máscaras a tu persona, así conocerás a las personas que realmente te quieren a su lado y que realmente merecen la pena.



Ser feliz no es conseguir lo que deseas, es desear lo que tienes


Sé feliz, mira tus avances, nunca tus errores, aunque recuerda
siempre las lecciones que aprendes con ellos. No
desees más de lo que tienes porque, como un día dijo un señor
llamado Garth Brooks, “ser feliz no es conseguir lo que deseas, es
desear lo que tienes”. Recuerda estas palabras, mira a tu
alrededor, piensa en todas esas personas que con un simple
bolígrafo son felices y siéntete afortunado de tener todo lo que tienes.